El regreso de un grande

No hace muchos meses atrás, el balonmano vivía una hermosa y gratificante noticia. La Selección Cubana de Handball se sumaba tras varios años de ausencia a la IHF.

El seleccionado que supo contar entre sus filas – primero como jugador y luego como entrenador – con Roberto “El Trompo” Casuso (quien dirigió a Los Gladiadores) alcanzaba lo que para muchos parecía impensado. Volver a participar de una competencia internacional organizada por el COI y demostrando que la lejanía del balonmano solo fue por caprichos repletos de egoísmo.

 Cuba ha sido de esos seleccionados que en poco tiempo demostraron que estaban para cosas importantes, pero el estar alejados del Viejo Continente puso piedras en su camino.

La posibilidad de codearse con los mejores seleccionados del mundo, tal vez, hubiera cambiado la historia.

Partipando de dos Juegos Olímpicos y siete Mundiales, su primer gran logro a escala internacional llegaría en 1999, en el Mundial llevado a cabo en Egipto, donde alcanzó el 8vo puesto, contando en su plantilla con jugadores como Freddy Suarez y Julian Durañona, logrando incluso, estar  por encima de seleccionados como Arabia Saudita y Macedonia.

Claro que si hablamos de números tenemos que decir que Cuba ha jugado 10 Panamericanos, ganando 9 de ellos. Exorbitante lo que cosechó en el continente el país de las Antillas.

Durante los años 80 y  90,  tuvo un paso arrollador llegando a conseguir durante la primera década los Panamericanos 81, 83 y 85, mientras que en la década del 90 obtuvo los del 94, 96 y 98. Seis competencias en menos de 20 años. Sin dudas, un verdadero gigante en tierras americanas.

En la actualidad cuenta con un equipo joven, con un promedio de edad que apenas supera los 20 años, pero a base de esfuerzo y dedicación ha conseguido su plaza en el Panamericano de Uruguay, luego de vencer por 31 a 21 a México. Noticia alentadora para el conjunto azulgrana si recordamos que dicho evento otorga tres plazas para el Mundial de Qatar 2015.

Las esperanzas están puestas, los chicos buscaran llevar a Cuba nuevamente al lugar que se merece.

 

Por Nicolás, Barbieri.