SC Magdeburg: la resurrección

Olafur Stefansson defendiendo la camiseta del Magdeburg

Desde el año 2002, el SC Magdeburg cayó en una pendiente cuesta abajo que lo depositó en la pelea por la permanencia de la Bundesliga. Los títulos se alejaron poco a poco, los oros que el equipo se acostumbró a colocar en las vitrinas desaparecieron en una etapa oscura en la que se sumergió por casi una década. Dicen por ahí que para subir hay que tocar fondo, y desde ese punto comenzar de nuevo. Así lo hizo este club que, con esfuerzo y paciencia, se perfila para retornar a lo más alto de Europa como supo hacer hace tiempo atrás con títulos, tanto en Alemania, como en el Viejo Continente.

Previo a esta etapa de oscuridad, el SC Magdeburg se vistió de dorado siendo uno de los clubes más ganadores de toda Europa cuando se consagró en tres oportunidades con la Champions League. La primera de ellas allá por 1978, luego en 1981 y, quizás la mas recordada, en 2002 con un plantel que muchos equipos campeones envidiaron, comandados por Ólafur Stefansson a quien acompañaban Joel Abati, Nenad Perunicic, Stefan Kretzchmar, Oleg Kulechov o Gueric Kervadec, entre otros. Con tres Copas de Europa marcaron un record que solo superan dos conjuntos, el FC Barcelona con 5  y el VfL Gummersbach con 5.

Previo al año de la última consagración europea, levantó en 10 oportunidades el titulo de la RDA en Alemania, 6 de las cuales lo hizo de manera consecutiva entre 1979 y 1985 un número que nadie ha conseguido previamente. Además, es preciso mencionar la Bundesliga ganada en la temporada 2000/01 que le permitió clasificarse para la Champions League que luego se alzaría al año siguiente.

Todo marchaba viento a favor para el Magdeburg. Había llegado a la cima y se convirtió en el mejor equipo europeo en aquel 2002. Pero lo que nadie se esperaba lo que sucedió. Los jugadores comenzaron a marcharse a otros clubes, la plantilla se desintegró, el rendimiento bajó al unísono con la confianza y ese plantel al que los rivales temían perdió su poderío.

Tras su logro más preciado en 2002, el conjunto no volvió a formar parte del podio de la Bundesliga y el declive conoció su máxima profundidad  cuando desembocó en el puesto número 11 bordeando la zona roja del descenso en el año 2010. Había tocado fondo, sólo quedaba mirar para arriba y comenzar desde cero. Así lo hizo.

Bien cerrada la defensa para mantener los resultados

Luego de caer a la octava posición en la edición anterior del torneo alemán, con Geir Sveinsson en el banco, inició un proceso de reestructuración que culminó dando sus frutos. De a poco el equipo encontró su funcionamiento y le da pelea a cualquier adversario que se sitúe al otro lado del rectángulo. El entrenador confeccionó un esquema que sus dirigidos comprendieron a la perfección con Yannick Green como pilar de la estructura, y, la dupla de extremos Robert Weber y Matthias Musche intimidando a los adversarios.

 

Actualmente lleva 4 meses sin conocer la derrota, la última caída se aleja en el horizonte de noviembre de 2014. Esta ráfaga de victorias lo colocó tercero en la Bundesliga y se clasificó para el Final 4 de la DHB Pokal, competición que no gana desde 1996. Con estos resultados, el SC Magdeburg se posiciona otra vez dentro de los grandes clubes europeos, aspirando, nuevamente, a pelear por un puesto en la preciada Champions League.

 

Por Simon de Aduriz

:simon: