Acá hay un sueño

Con la cabeza puesta en Debrecen, escala en Budapest, y muchas ganas de mostrarse al mundo, Los Gladiadores cerraron la participación en Hungría frente al conjunto local con una derrota, amplia, 28 a 15, pero con buenas sensaciones teniendo en cuenta que se alcanzó el segundo puesto en la Provident Cup. El mismo “Dady” Gallardo había dicho previo al viaje que este tipo de competencia le da mucho roce y nivel a la Selección, y además, es una buena parada para probar nuevos hombres con la albiceleste. Guido Ricobelli, Julián Souto Cueto, Francisco Schiaffino, son algunos de estos – enérgicamente y de disfrute – bien llamados, Gladiadores.

Este nuevo equipo se está gestando, y ya tiene le mente puesta de cara al viaje con destino Río de Janeiro 2016. Faltan 270 días pero hay alguien que ya lo anhela. “Esto es un paso más, un escalón más de todo el proceso que tenemos ahora en el ciclo olímpico”, reflexiona, y se ilusiona, el preparador físico y ayudante de la Selección, Guillermo Cazón.

El Negro es batallador, cuida a sus gladiadores y les hace saber que nadie – ni ningún equipo –  es invencible. “Hoy vamos a emocionar a todo el mundo”, sus palabras le dieron el ritmo de un gaucho enfurecido a nuestra selección, tal vez el empate (con sabor a victoria) más hermoso que Los Gladiadores nos regalaron. 24 iguales frente a Dinamarca con 33 de sensación térmica en el verano argentino.

Pero todo camino tiene vueltas, si no la cuesta arriba seria aburrida.

Francia fue el imposible en Qatar, Polonia el verdugo de un mejor puesto y Rusia la doncella del baile. Todo gracias a un cuerpo técnico que hace tiempo viene preparando el golpe: Entrenando, luchando, armando de a poco un equipo que siga trayendo alegrías al deporte argentino. No solo al handball.

En la final Hungría marcó la diferencia desde el arranque, tuvieron alguna que otra “suerte” arbitral. 14-9 al descanso. El corto fue para terminar el partido: Contraataque y 28-15 final. Los europeos fueron superiores y aprovecharon la regularidad en el juego que desde hace tiempo vienen generando. La cuidad que alguna vez supo ser capital del país húngaro, despidió en el segundo puesto a Los Gladiadores.

Vidal defiende el ataque húngaro, los locales aprovecharon su poderío físico. Foto: Confederación Argentina de Handball

Vidal defiende el ataque húngaro, los locales aprovecharon su poderío físico.
Foto: Confederación Argentina de Handball.

Con el objetivo cumplido, Argentina emprende el regreso a casa. “Dady” Gallardo tuvo buenas variantes en el juego, pudo rotar el equipo y ver como vienen sus gladiadores. Ahora será momento de descansar pensando en lo que queda del año para cada uno, fijar metas y seguir las sensaciones del cuerpo técnico. Río de Janeiro espera por un grupo de guerreros. Si no pregúntenle a Valero Rivera…

 

 

 

Nico Barbieri

:nico: