Nada de penas ni lamentos: Los Gladiadores cada vez mas cerca del salto eterno

   Los Gladiadores cerraron su participación en el Torneo Navidad Ortodoxa organizado por la Federación Rusa de Balonmano con una derrota frente a Países Bajos por 28 a 17. La victoria frente a Bielorrusia en el primer partido les permitió a los dirigidos por Eduardo Gallardo quedarse con el tercer puesto

           El conjunto argentino finalizó su participación en tierras rusas después de foguearse con tres seleccionados europeos que nada tienen para envidiarles a los principales seleccionados del mundo. Los Gladiadores siguen por la senda y el camino elegido para continuar creciendo y mejorando el nivel de cara a lo que se viene en los próximos meses: Panamericano de Buenos Aires y Río de Janeiro 2016. Con temperaturas de 13 y hasta 15 grados bajo cero, cada partido fue una batalla, y a pesar de que el goleo no fue el más ajustado, no hay que olvidar porque los Gladiadores están donde están y como esto ha sido posible gracias a años de trabajo que poco a poco van dando sus frutos.

           En el ultimo encuentro frente a los Países Bajos, los Gladiadores comenzaron con buena intensidad de juego, contrarrestando el ataque de los naranja (que esta vez vistieron de negro) para quedar emparejados 6-6 cuando promediaba la mitad de la primera parte. Pero las perdidas de balón en el ataque y la fina definición de los holandeses hicieron que los europeos estiraran la ventaja y se fueron al descanso arriba por 17 a 8, una diferencia amplia para lo que fue el primer tiempo y un indicio de lo que vendría en la segunda mitad.

           El encuentro frente a Rusia fue muy diferente. La selección de Dibirov, Atman y compañía estiró la ventaja desde el arranque y mas allá de un parcial de 3-0 de Argentina, los europeos se fueron al descanso arriba por siete goles. En la segunda mitad, los de rojo impusieron su juego rápido y eficaz desde el contraataque y marcaron el camino de la victoria para empezar a pensar en el campeonato, que llegaría al otro día.

30 a 24 fue el resultado final.

El equipo argentino preparándose para enfrentar a su par ruso. Finalmente fue victoria para los europeos por 30 a 24. Foto: CAH.

El equipo argentino preparándose para enfrentar a su par ruso. Finalmente fue victoria para los europeos por 30 a 24. Foto: CAH.

           Con Dady Gallardo probando jugadores y la lesión de Juan Pablo Fernández – quién venia teniendo un buen desempeño en las giras de la selección –  el equipo no encontró el camino para revertir el resultado y la ventaja en el tanteador fue ampliándose a medida que iban pasando los minutos. El ingreso de Juan Manuel Vásquez le dio un poco de aire a los Gladiadores pero los cinco goles en 14 lanzamientos que tuvo el jugador millonario, no fueron suficientes para revertir la historia. Finalmente el partido quedó en manos de los holandeses por 28 a 17, que con la victoria, se llevaron el segundo puesto en el torneo. (Fue la primera vez que ambos seleccionados se enfrentaron).

La marca del Colo sobre el jugador holandés. Argentina no pudo con Países Bajos. Foto: CAH

La marca del Colo sobre el jugador holandés. Argentina no pudo con Países Bajos. Foto: CAH

          De esta manera Argentina culminó con la participación en el torneo que se disputó en la capital del país ruso con la presencia de Bielorrusia (4to), nuestra selección (3ro), Holanda (2do) y el campeón, Rusia, quien ganó los tres partidos cómodamente y se aseguró quedarse con la copa en su casa.

          Mas allá de los resultados, la gira de los Gladiadores sirve mucho tanto para los protagonistas de los 40 x 20, como para todo el cuerpo técnico que no contó con la presencia de Sebastian y Diego Simonet, Leo Querin, el capitán Gonzalo Carou y Matías Schulz, todos parte de la camada de jugadores que han situado a nuestra selección en los primeros planos del handball internacional.

Souto Cueto y Vainstein, 23 y 24. Dos jugadores que prometen. Foto: CAH.

   Para destacar el regreso de Pablo “el colo” Vainstein al    primer equipo, que a mediados del año pasado decidió  dejar Colegio Ward y arribó al Cuidad Encantada en  busca de mayor rodaje para conformar el equipo          argentino. Lo mismo que Julián Souto Cueto, que también  supo ganarse un lugar entre los elegidos para la gira y es  uno de los jugadores que empieza a vislumbrar el  recambio generacional que se está preparando, en un  equipo que pretende darle un cierre a tantos años en la  mayor cita mundial del deporte: Los próximos Juegos  Olímpicos de Río de Janeiro. 

             Parte del plantel argentino emprenderá el regreso  hacia nuestro país, mientras que el resto del grupo seguirá  en el Viejo Continente con sus respectivas ligas y el objetivo  claro de posicionar al handball argentino en lo mas alto.

 

Nicolás Barbieri, Periodista Deportivo.

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