Entrevista Mario Moccia – Pte. CAH

Pitazo y  comienzo. El Panamericano de Selecciones está en proceso. Con un marco exquisito, una cancha que poco envidia a torneos internacionales europeos y mucho frío, las mejores selecciones del continente se enfrentan en miras a Francia 2017.

En un descanso entre tanto trabajo, Mario Moccia, presidente de la Confederación Argentina de Handball, se prestó a responder algunas preguntas

 ¿Cómo viste esta jornada de inicio del Panamericano?

La verdad muy intenso, gracias por estar acá con nosotros. Es nuestra primera experiencia en Tecnópolis, estamos encantados pero agotados porque es realmente un lugar inmenso. Felices porque tuvimos muy buena afluencia de público. Con más de 4000 personas en el primer día está muy bien. Argentina jugando un partido tranquilo pero no menos emocionante. Creo que fue emotivo por todo lo que tuvimos que manejar durante la apertura, pero sin ningún tipo de inconveniente. Costó un poquito arrancar, producto de la inmensidad del lugar y el estar haciendo algo nuevo, pero mañana ajustando todos vamos a tener una fiesta completa.

Una infraestructura impresionante, poco hay que envidiar a torneos incluso europeos. ¿Qué esperan de los próximos días?

La infraestructura es fantástica, estamos realmente sorprendidos. El estadio principal está preparado para recibir 8.000 personas y el secundario unas 1.200, es impresionante. Creemos que esto va a ir creciendo día a día, mañana esperamos más público que hoy. El lunes y el miércoles tenemos muchísimos colegios a los cuales les distribuimos entradas gratuitas. El sábado y domingo ya te anticipo que vamos a estar por encima del número de hoy y casi con seguridad el domingo la cancha estará llena. Si la final es entre Argentina y Brasil espero que lleguemos a los 10.000 presentes.

Foto Ignacio Amiconi

Yendo un poco más al Handball ¿Cómo viste el partido?

Hay una diferencia muy grande de nivel. Creo que fue un partido serio, que se jugó bien, con respeto. Dady pudo rotar todo el equipo y así y todo obtuvo una gran diferencia. No es menor la participación de Guatemala, siendo la segunda vez que forma parte de un Panamericano y jugando contra el campeón, por televisión en directo. Hay que entender lo que es para chicos que están en un nivel como el nuestro hace 20 años, cuando empezamos a jugar mundiales, en el año 1997 y perdíamos por 20, o por 30. La única forma de crecer es compitiendo, por eso es meritorio lo de Guatemala. Argentina está bien físicamente, muy concentrado. El objetivo claro es llegar a la final y mantener el título.

¿Qué palabras quedan para esas personas que hoy faltan, pero están más que nunca presentes? Y el gran ejemplo de Joana Bolling para todo el Handball nacional.

Estaba  muy emocionado en ese momento, porque fueron muchas pérdidas de golpe de gente con la que nos une una vida, con cada uno de ellos en distintas circunstancias hemos vivido mucho. Podría contar mil anécdotas. Uno redobla el esfuerzo porque tiene claro lo que ellos hubieran querido hacer y es lo mismo que estamos haciendo nosotros. Seguir proponiendo el Handball como deporte central, trabajando con esfuerzo. Héctor Chabodano, el “bocha” en Santa Fe, fue el fundador de la federación santafesina en 1975, estuvo 30 años como presidente. Fue un luchador incansable del Handball de Santa Fe. Un tipo clave para reunificar la Confederación cuando estaba dividida allá por el ’99. Viajaba en mi auto con el turco Miri para encontrarnos con el bocha y reunirnos con la gente que se había ido. Hoy no estaba ninguno de los dos y realmente es una situación muy fuerte. El “loco” García nos acompañó todo este tiempo, montando los stands de venta de indumentaria, acompañando como entrenador y amigo. Fue un gran jugador de la selección Argentina. Y el Turco fue nuestro formador, nuestro profesor, el que nos metió el Handball en la cabeza. No me olvido más, cuando en el año 79 estaba en primer año de educación física y lo tuve a él de profesor. Era uno de los que se destacaba en la pasión con la que daba la materia. La vida nos permitió compartir en los clubes, en la federación, en el trabajo. Yo jugaba al Handball en la escuela pero también hacía fútbol, y algo de atletismo. Lo que le debemos a él es que nos puso esa zanahoria del Handball por delante. Es una pena que hoy no estén pero vamos a seguir el camino. Hicimos lo mejor que pudimos hacer, es un honor que nos haya acompañado la familia, sus hijos, sus nietos. Toda la gente amiga que lo siguió durante tantos años. Fue una parte muy emotiva, muy sentida. Pero también sabiendo que si ellos hubieran estado acá, estarían haciendo lo mismo que nosotros, lo que hacen ustedes. Esto es lo que nos moviliza, lo que nos hace tener la fuerza, las ganas, empujando el carro para que de una vez por todas el Handball esté allá arriba.