Gonzalo Carou, un capitán albiceleste

¿Cuál es el balance general que haces de Francia 2017?

El balance respecto a la organización fue impecable. Las canchas increíbles, la gente llenando los estadios. Se generaron muy buenas expectativas. Los desplazamientos, las seguridades, los hoteles, un lujo. A nivel organizativo fue el mejor mundial. Lo que necesitabas lo tenías.

Respecto a la selección fue bastante pobre. Teníamos expectativas muy altas, queríamos como mínimo unos octavos de final y soñábamos con unos cuartos de final. Está claro que no lo conseguimos y no solo eso. En los JJOO tampoco pero la imagen fue otra, jugamos muy bien pero los equipos fueron mejores que nosotros. Esta vez dio la sensación que no estuvimos finos. Regalamos muchos minutos, errores, no podíamos conseguir minutos de calidad. Estuvimos lejos del nivel que podemos y solemos dar”.

 

¿Cómo se maneja la constancia en los partidos? Uno de los puntos flojos de la selección

“La constancia en el juego es lo más flojo que tuvimos durante el mundial. Muchas veces pasa por la cabeza de cada uno. Cinco minutos malos nos cuestan mucho y lo sabíamos. Tuvimos casi quince minutos de desconexión por ejemplo en el partido con Polonia, donde manejamos 50 minutos de gran nivel y en los últimos 10 lo perdimos por un parcial de siete a cero. Para trabajar, más que nada la cabeza de los jugadores porque no se encontraba la vuelta. Se rotaba con el banco y se mantenía la racha negativa.

Además es raro que en un equipo veterano no lo supiéramos manejar. Nos conocemos desde hace años, jugamos mil partidos y sin embargo no lo supimos dar vuelta. Los jugadores con más partidos no supimos manejar esas situaciones de estrés y lo pagamos. Es raro porque en los últimos torneos no lo habíamos padecido. Desde España 2013, o Londres, teníamos minutos malos pero bueno, en este torneo fue muy marcado”.

 

¿Cuántos años de capitán le quedan a Gonzalo Carou?

En el último panamericano cumplió 200 partidos con los Gladiadores.

“Está claro que pocos años más. Mi objetivo lo vengo diciendo es conseguir clasificar a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú. Ojalá pueda llegar en condiciones y me llamen porque no solo depende de mí sino de que también el entrenador me convoque. La idea es llegar a un Juego Olímpico más, ojalá pueda seguir aportando en la selección y está claro que después de los panamericanos o los olímpicos mi carrera en la selección se habrá terminado, porque con la edad se va complicando”.

 

 

¿Cómo fue tu adaptación personal a las nuevas reglas de IHF? ¿Y en lo grupal?

“Al final la adaptación es dentro de todo fácil. Hay reglas que no me gustan o no comparto pero estamos todos en la misma. La que sacan al arquero y tenés un jugador más no me gusta nada. Favorece a los equipos europeos. Con una 6-0 clavada atrás con mucha altura y a los que tienen defensas abiertas los complicás más. La que menos todavía me gusta es la que si tenés un golpe sin sanción tenés que estar tres ataques afuera. Me parece malo. La tienen que solucionar porque podés perder un jugador clave en los momentos finales del partido“.

Carou en acción. Qatar 2015.

 

Se habla de renovación, de fin de ciclo. Siendo parte de todos los logros de esta histórica camada. ¿Cómo ves el 2017 de los Gladiadores?

“Es lógico que se hable de renovación. Yo la veo desde el lado de que hay jugadores de bastante edad y con muchos torneos a cuestas, muchos años en selección. Hay que ver y mirar en un futuro a corto plazo. No es necesaria una revolución y sacar a diez jugadores. Poco a poco hay que buscar el recambio. Yo la viví en carne propia cuando hubo problemas en la selección. Que ocho o diez de los mejores jugadores salgan y tengan que tener minutos de golpe los que no están acostumbrados no es bueno. Lo lógico es que los más chicos empiecen a sumar minutos, den un paso al frente y empiecen a reemplazar a los de mayor edad.

Las palabras “fin de ciclo” son un poco fuertes. Creo que hay jugadores que son parte importante del equipo que van a seguir. El único que dio un paso al costado es Pablo Portela, tenemos todos ganas de revancha. Hablar de que hay que cambiar diez jugadores o el entrenador por un mal torneo me parece irrisorio. Hay que analizar lo que se hizo a lo largo de estos años, lo que aportó cada uno y tomar una decisión. Porque decir Carou jugó mal un torneo, hay que echarlo, me parece demasiado fuerte. Hay que analizar lo que hay más allá de ese jugador, de esa persona. En el mundial de España se hizo un mal torneo, creo yo peor que Francia. Sin embargo se mantuvo el equipo y se consiguieron grandes resultados, con los JJOO o lo ocurrido en el mundial de Qatar. Tomar decisiones apresuradas o calientes por un mal torneo no me parece lo lógico.

El 2017 lo tenemos que tomar como un año de descanso. No hay más torneos con la selección, si no me equivoco. Después de Juegos Panamericanos, JJOO, mundiales, los que estamos en el exterior prácticamente no tuvimos un descanso de más de dos semanas desde hace tres años. Se hace muy duro. Mismo para los de Argentina que trabajan, estudian, tienen su negocio y después tienen que viajar con la selección. Viene bien este pequeño parón para estar con tiempo y con ganas para lo que viene después”.

 

Con la posible salida de Dady Gallardo ¿Crees posible pensar en un entrenador internacional, o consideras mejor mantenerlo en el plano local?

“Creo que se está dando demasiada trascendencia al entrenador de la selección en el sentido de salvador o culpable por lo que pasó. Hay que ver primero qué pasa con Dady que es el entrenador que más logros tuvo con la selección Argentina. Ahora se lo señala como el culpable de lo que pasó con esta debacle que fue el mundial para nosotros. Yo no lo veo así. También está claro que si hay que cambiar el entrenador, obviamente el internacional con mucha trayectoria tiene sus pro y el local también. El de afuera no va a conocer el medio, las falencias que hay en el handball argentino en todos los niveles, y el del handball local va a tener esas virtudes pero no va tener el roce internacional.

Se le da demasiada trascendencia como si Dady tuviera 70 jugadores para elegir y eligió mal. Esto no es así. En Argentina no hay un trabajo en inferiores tan importante. Se le da más importancia a los resultados inmediatos que a largo plazo. Se busca que los cadetes ganen o los menores también cuando lo importante es formar jugadores, personas, equipos y que poco a poco los que tengan mayores posibilidades de conseguir cosas a nivel selección mayor tengan la oportunidad. Hablo con gente del ámbito local y todos te dicen lo mismo. Muchas veces los jugadores altos en categorías inferiores no tienen minutos porque son torpes, parece ser que se olvidan de enseñarles. Cuando empecé con 18 años a jugar más de uno me hubiese dejado de lado, sin embargo Dady Gallardo y Mauricio Torres cada uno desde su lugar me dieron minutos, oportunidades y me enseñaron a jugar. Si no se le enseña al jugador no va a llegar a ningún lado. Un chico de 16 años con 1,80 de altura no es lo mismo que uno de 1,60 que ya está coordinado, con más rapidez, pero a nivel internacional le va a costar mucho más. Se ve en el mundial que no abundan jugadores bajos”.

 

¿Qué pensás del nivel del handball sudamericano? Con Chile y Brasil en claro crecimiento

“El handball sudamericano subió el nivel y mucho. Durante los últimos 10 años para Argentina y Brasil ganarle a un europeo no era algo ilógico. Se hablaba que tanto uno como el otro iban a tener posibilidades de meterse en cuartos de final y era viable. Brasil tiene un recambio más grande que el nuestro, pero no es tarde para revertirlo. Hoy en día seguimos estando a la par, como lo vimos en el Panamericano de Buenos Aires, que siendo un torneo malo para nosotros, a falta de diez minutos estábamos tres goles arriba. Actualmente tienen una base mayor a la nuestra pero todavía podemos darlo vuelta o mantenernos ahí arriba y seguir como hasta ahora a la par de Brasil. Chile hizo sus cosas bien desde Capurro hasta acá. Fue mejorando, subiendo. Ya es normal que salgan terceros en Panamericanos, que clasifiquen a los mundiales. Que le haya ganado a Bielorrusia no me extraña, incluso en Suecia habían empatado con Eslovaquia. No sé el recambio que tienen porque obviamente les pasa como a nosotros. Tienen una base de jugadores con edad, pero ojalá estén trabajando abajo, que no se termine en seis años. Que sigan trabajando y los equipos sudamericanos puedan estar a la par de los europeos en cualquier torneo”.

 

Yendo a Europa y a tu club, el Ademar Leon armó un equipo con mucha proyección. ¿A dónde apuntan en este 2017?

“El equipo se armó muy bien. El año que estuve en Francia y me llamaron lo que más me interesó fue el proyecto deportivo de Ademar. Se hablaba de la posibilidad de volver a Europa y se consiguió. Quedamos terceros la temporada pasada jugando en un gran nivel y en esta estamos todavía mejor. Volver a clasificar a la Copa Asobal, por más que hayamos jugado mal. Estamos a un punto de Logroño. Sacamos 25 puntos lo que habla de una primera vuelta magnífica. Y a nivel europeo al final quedar afuera con Kolding por un gol habla bien del equipo. No supimos terminar de cerrar bien ese partido, pero bueno. Hay que estar contentos. Kolding era uno de los favoritos a estar en la Final 4 y nosotros lo tuvimos contra las cuerdas y merecimos un poco más de suerte. En la Copa Asobal que se organizó en casa, entrábamos como uno de los favoritos para pelearle al Barsa mano a mano, pero tuvimos un partido oscuro y no nos salió nada. Granollers jugó a un gran nivel y nos pasó por arriba.

El objetivo es seguir clasificando a Europa, pero con los buenos resultados estamos pensando en algo más. Va a estar complicado sacarle esa segunda plaza a Logroño pero lo vamos a intentar. Estamos a solamente un punto. Ojalá la segunda vuelta sea tan buena como la primera”.

 

¿Cómo cambió al equipo la llegada de Seba Simonet?

“El fichaje de Seba fue un acierto tanto de Rafa Gijosa (DT) como del club. Apostaron a él como central para que maneje el equipo y no está defraudando. La afición y los compañeros están muy contentos con él por lo que está rindiendo y por lo que aporta. Muchas veces hay jugadores que en las estadísticas no se ve tanto lo que aportan al equipo como en el caso de Seba. No tiene tantos goles pero está manejando el equipo muy bien, le da mucha tranquilidad, variante. Es un tipo que entiende del juego, nos da mucha vida, hay que estar contentos”.

 

¿Se está recuperando la ASOBAL de su crisis?

“Creo que se está recuperando poco a poco de esa grave crisis. Esos años en que parecía normal que un equipo desapareciera. Los presupuestos ya no son lo que eran pero los equipos están cumpliendo con lo que pautan y eso es bueno. Te da mucha tranquilidad.

Gonzalo es referente del Ademar León, donde además comparte equipo con Fede Vieyra y Seba Simonet.

Era la mejor liga del mundo donde te enfrentabas a los mejor. Lamentablemente ese tiempo quedó atrás, pero creo que se sigue jugando muy bien. Siempre digo que en España los equipos tácticamente juegan de mejor manera.

Esperemos que Asobal sea una liga más entretenida, competitiva, no de un super-equipo como el Barcelona. Sino con varios como había hace unos años. Cualquiera le podía ganar a cualquiera. Ibas a Europa y era normal que los españoles estén en finales y fueran protagonistas. Obviamente es complicado y van a faltar varios años. Es el deseo de los que estamos en la liga, que vuelva a estar ahí arriba”.

 

¿En tu opinión hay que defender el nivel local o impulsar a los chicos a seguir yendo a Europa?

“Siempre fui partidario de que hay que irse a Europa. Tanto para la persona para madurar, como para que se vea como es jugar profesionalmente y dependas de vos. Que puedas entrenar a un nivel diferente. No es lo mismo irte a laburar o estudiar que estar en tu casa descansando para en el entrenamiento rendir al máximo. Obviamente hay que tener en cuenta que no es lo mismo qué entrenador vas a tener, a qué club vas a ir, si saben formar jugadores. El ideal es donde se le de lugar a los chicos, que los dejen jugar y que se preocupen por tu evolución y no porque llegues y juegues bien. Si te vas con 18 años tiene que pasar eso, pero si te vas con 26 te van a pedir resultados.

Por eso hablo que es importante irse de chico, vas a aprender mucho más que yendo de grande. Vas a tener un entrenador profesional que se dedica a eso. Ojalá se vuelva a ir mucha gente afuera como en su momento nos íbamos. Y si se apuesta por el Handball local es importante ser lo más profesional posible y entrenar de la mejor manera para estar al nivel europeo”.

 

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Gracias Gonzalo! Staff de Balonmano a tus pies.