Chino ¿De qué Argentina viniste?

Este fin de semana no fue uno más en el Handball nacional, mucho menos en el Europeo. Se definieron los cruces de octavos de final y entre otros tantos, nos quedamos con el más importante para la Argentina. El Montpellier venció 61-54 al último campeón de Europa, el Kielce polaco. Con un resultado en la ida de 33-28 y una gran remontada de visitante y victoria por 28-26, el conjunto francés se dio el lujo de eliminar al equipo defensor del título y con altura. 

Hace rato que no se encuentra el buen juego en el equipo que dirige Talant Dujshevaeb, pero eso no quita mérito al histórico equipo galo, que de la mano de un gran trabajo de su primera línea y bajo los tres palos, dejó sin chances al Kielce. Ida y vuelta, remontadas, gritos de la hinchada, aplausos y hasta el “potro” Rodrigo sonando en plena ciudad francesa, dejaron una postal para el recuerdo. Es que lo que hizo Diego Simonet fue de otro planeta. Mejor jugador de la ida de octavos de final, 12 goles en total, y un nivel de juego que nos hizo recordar al mundial de Suecia. Señoras y señores, volvió Diego y con todo. Cada vez que la caprichosa tocaba el fondo de la red, se podía escuchar el “Olé olé olé olé, Diegoo, Diegoo”. Hasta Talant tuvo palabras de halago hacia el Simonet ‘del medio’.

En Argentina nadie se movió de su silla, nadie mandó mensajes de aliento, nadie reclamó esta noticia en los medios. Un país que no tiene espacio más allá de lo que nos quieren mostrar, que no deja cota a la sorpresa, más allá de las victorias. Que no valora el esfuerzo de gente que dejó todo, para darnos todo.

Al Montpellier le espera el todopoderoso Veszprém húngaro en cuartos de final. Último finalista, sin dudas top 3 de Europa y con una plantilla gigante. Nada que el conjunto de Canayer no pueda enfrentar, pero mucho esfuerzo por delante. Ahí tendrá que estar pegado todo aquel que se considere amante del Handball, todo aquel que piense que es un deporte hermoso y todo aquel que crea conocerlo.

PD: Gracias Diego, por lo hecho y por lo que vendrá

. Por Agustín Bulfón .