Comparten la cima

U.N.Lu., Pinheiros y Taubaté derrotaron a Ovalle (31-19), Colegio Alemán (36-18) y S.A.G. Villa Ballester (35-18), respectivamente y los dejaron fuera de la pelea por el título. Además son los líderes del Panamericano con dos triunfos cada uno. 



Segundo día del la máxima competencia internacional a nivel clubes Villa Ballester y los ganadores del debut buscaban seguir por el buen camino. U.N.Lu. (ARG) y Pinheiros (BRA) tenían los partidos más accesibles en los papeles frente a Ovalle (CHI) y Colegio Alemán (URU). Mientras que Taubaté (BRA) se midió ante el local con todo el aliento del público en contra.
U.N.Lu. gana confianza
“Hicimos las cosas bien y pudimos hacer rotaciones”. Así definió Pablo Robledo, director técnico de la Universidad Nacional de Luján, al rendimiento de su equipo frente al campeón chileno. Y es que el conjunto de San Fernando no bajó el ritmo ni por un instante.
Desde el arranque aprovechó la jerarquía individual e impuso su juego. Con varios bombazos de nueve metros, por sobre otras armas en el ataque posicional, una defensa sólida y velocidad para contragolpear, rápidamente se adelantó en el marcador.
Con el correr de los minutos, U.N.Lu. rotó a los jugadores en cancha y le dio descanso a gran parte de los titulares. Sin embargo pese a bajar el nivel, lo mantuvo gracias a que todos respondieron y consiguió su segundo triunfo al hilo por 31-19.
En la tercer fecha tendrá una dura prueba ante el Pinheiros y Robledo aseguró que “tenemos muchas ganas de jugar contra ellos y ahí vamos a ver hasta donde podemos llegar”. Además, se sacó peso de encima: “No somos candidatos, los brasileros sí. Pero de todas maneras soñamos con el título y vamos a tratar de darles batalla”.
 
 
El Azul e Preto no da respiro
El subcampeón de Brasil enfrentaba a Colegio Alemán de Montevideo, elenco que obtuvo el título en Uruguay. Y pese a que hay una gran diferencia de nivel, los primeros minutos fueron muy parejos, a tal punto que Pinheiros no lograba despegarse. No sólo porque puso mayoría de suplentes en el comienzo, sino también porque los uruguayos daban pelea con la efectividad frente al arco contrario, sobre todo en las penetraciones a seis metros.
Sin embargo, el paso del tiempo fue favorable para el elenco de Sao Paulo quien, al igual que el partido anterior, fue más debido a la jerarquía. De a poco movió las fichas en el banco y encontró el juego colectivo. Esto le permitió mejores opciones de lanzamiento para estirar aún más la diferencia hasta sellar la victoria por 36-18.
Por Mati Medinilla.